Sistema de gestión para restaurantes
En un restaurante la mesa se abre, crece durante una hora y recién ahí se cobra. Frambuesa está hecho para ese rato largo: la comanda llega a la cocina, la cuenta se puede repartir y nada se pierde en el camino. 7 días de Pro sin tarjeta; después un plan por sucursal.

Tres cosas que dejás de sufrir
Llega la cuenta y el cliente dice que eso no lo pidió, y no tenés cómo mostrarle nada.
Cada cosa que se suma a la mesa queda con su hora y con quién la cargó.
Son seis en la mesa y quieren pagar cada uno lo suyo, y ahí empieza el papelito y la calculadora.
La cuenta se reparte desde el mismo cobro: armás las partes, cada una queda reservada con sus productos y se cobran por separado.
El pedido se lo cantás a la cocina y en el medio del servicio algo se pierde.
La comanda va del salón a la cocina apenas la mandás, y la cocina tiene su propia pantalla por sector.
La comanda no se grita.
Cada producto aparece en la estación que le toca, con el tiempo corriendo. El salón ve qué está listo sin preguntar.
8.163
tickets pasaron por el sistema en agosto de 2026, en las cuatro cafeterías de quien lo hizo. Se usa todos los días.
Cuánto sale
$ 13.900
25 mesas, 200 productos, 25 categorías y 8 usuarios, 1 sucursal, 15 delivery a la vez. En Argentina, Inicial + Facturación Fiscal incluye ARCA en un plan independiente.
$ 49.900
Sin límites de mesas, productos ni usuarios, y con la facturación ARCA incluida en el mismo precio.
Empezás con 7 días de Pro, sin tarjeta. Cuando terminan, elegís Inicial o Pro. Nada de lo que cargaste se borra.
Podés estar cobrando hoy mismo.
Le sacás una foto al menú y el importador carga la carta por vos.
¿Cuánto vendimos hoy?
No busques entre pantallas. Preguntá qué pasó anoche, qué te falta comprar o cómo cerró la caja.
¿Cómo estuvo anoche?
Vendiste $ 5.034.700 con 218 pedidos, un 4.7% más que el viernes anterior. Lo más vendido fue milanesa napolitana (41 unidades) y el pico fue entre las 21:00 y las 22:00.
Por qué un restaurante no se maneja como un local de mostrador
La diferencia con cualquier local de mostrador no es el tamaño: es el tiempo. Una mesa de restaurante está abierta una hora o más, la van tocando tres personas distintas y cada plato sale en un momento distinto. Eso genera problemas que no existen cuando se cobra en noventa segundos: qué se pidió y cuándo, quién lo cargó, qué falta salir, y por qué la cuenta dice lo que dice cuando el cliente la mira al final.
Lo que también se resuelve
Cambia el turno del mozo en medio del servicio y las mesas quedan a nombre de quien ya se fue.
Las mesas se transfieren, enteras o por producto, y siempre queda registrado quién las tenía. El que entra ve lo que hay abierto sin que nadie le explique.
Cobrás el cubierto a veces sí y a veces no, según quién esté en la caja.
El cubierto se configura una vez por local y el sistema lo pregunta al abrir la mesa. Deja de depender de que alguien se acuerde.
Te piden factura con la mesa todavía abierta y tenés que hacer malabares.
El comprobante se emite desde el mismo cobro, con su CAE, y sin obligarte a cerrar antes lo que todavía está en curso. En el plan Pro la facturación ARCA viene incluida.
Cerrás el turno y no sabés si vendiste bien o mal hasta que te sentás a sacar cuentas.
Le preguntás en castellano —cuánto vendimos, qué se vendió más, cómo cerró la caja— y contesta con los números de TU local. No hay que aprender a leer un reporte.
Te quedaste sin lo que más vendés justo el sábado, y el proveedor no llega hasta el lunes.
El stock se descuenta cuando se vende el plato, y la pantalla de qué comprar te dice qué pedir, a quién y cuánto — con el bulto que despacha ese proveedor, no un número redondo.
De la apertura al cierre en un restaurante
Abrís la caja del turno con el efectivo con el que arrancás, y queda quién la abrió.
Entra la primera mesa: la abrís, el sistema pregunta los cubiertos y empezás a cargar.
Mandás la comanda; la cocina la ve en su pantalla y va marcando lo que sale.
Se suman postres y café: la mesa sigue creciendo sin que nadie tenga que rehacer nada.
Piden la cuenta separada: armás las partes y cobrás cada una, con su medio de pago.
Alguien pide factura: se emite ahí mismo, con su CAE.
Cierre: arqueo del turno. El sistema dice cuánto tendría que haber y la diferencia queda registrada.
Y si querés saber cómo cerró la noche, se lo preguntás: «¿cuánto vendimos hoy?», «¿qué me falta comprar?». Contesta con tus números, no con un promedio.
Lo que suele preguntarse
¿Puedo dividir la cuenta entre varias personas?
Sí, y sin calculadora. Desde el cobro armás las partes, cada una queda con los productos que le tocan y se cobra por separado, cada una con su medio de pago. El importe de cada parte lo calcula el sistema, así que no hay forma de que los pedazos no cierren contra el total.
¿La cocina necesita otra pantalla o un aparato aparte?
No hace falta comprar nada: la cocina abre su pantalla en el navegador de la computadora, la tablet o el celular que ya tengas, y ve lo que le corresponde a su sector. Si preferís papel, hay un conector para Windows o Mac que imprime las comandas.
¿Sirve si tengo dos salones o una terraza?
Sí. Podés armar los sectores que necesites y cada mesa vive en el suyo, con su plano. El mozo ve el salón entero y en tiempo real, así que dos personas mirando la misma pantalla no se pisan.
¿Cuánto cuesta para un restaurante que recién arranca?
Inicial incluye caja, mesas, mostrador, menú QR, delivery y reportes básicos, con topes de escala. Probás 7 días de Pro, sin tarjeta, desde que abrís el primer turno. Al terminar elegís un plan por sucursal.
¿Puedo facturar con ARCA desde la mesa?
Sí, en Argentina. La facturación electrónica está incluida en el plan Pro por sucursal y se emite desde el mismo cobro, con su CAE y su QR. No es un sistema aparte ni hay que cargar la venta dos veces.
¿Puedo preguntarle cómo me fue sin ponerme a mirar reportes?
Sí. Frambuesita contesta preguntas sobre tu propio local en castellano: cuánto vendiste, qué salió más, cómo cerró la caja, qué te falta comprar. Los números los calcula el sistema con tus datos; no inventa ni estima.
¿Qué pasa si se corta internet en pleno servicio?
La caja y la mesa siguen siendo la fuente de verdad: lo que ya se cargó no se pierde. La impresión es lo único que puede fallar sin frenar el cobro — se puede reimprimir después, y el cobro nunca depende de que la impresora conteste.
Seguir por acá
- Software gastronómico
Mesas, comandas, caja y carta QR: el sistema del local.
- Sistema para restaurantes
La mesa se abre, la comanda llega sola y se cobra la misma cuenta.
- Sistema para cafetería
Mostrador primero, mesas si las tenés, QR sin reimprimir.
- Cuánto sale
Qué entra en Inicial, qué agrega Pro y si se paga por local.
- Carta digital con QR
El menú que el cliente escanea en la mesa, con los precios que cambiás desde acá.
- Sistema de comandas
El pedido de la mesa llega solo a cocina y a la barra, con el tiempo corriendo.
- El día, mientras está pasando
Ventas, mesas abiertas y en cuánto puede cerrar, desde el celular.
- Facturación ARCA
Cómo sale el comprobante desde el mismo cobro y qué hay que configurar una vez.
- Comparativa de sistemas
Qué incluye cada uno y qué se cobra aparte.
- Guías
Facturación, caja, stock y delivery explicados paso a paso.
Probá todo Frambuesa Pro durante 7 días.
Después elegí cuánto necesitás. Inicial: todo para operar tu local. Pro: más control, herramientas avanzadas y escala. Lo que cargaste no se borra.