Carta digital con código QR para tu restaurante

Imprimís el código una sola vez y lo pegás en la mesa. La carta la cambiás desde el sistema cuando querés — el papel de la mesa sigue sirviendo. El cliente no baja ninguna app: escanea y la ve.

Está en el plan gratis. No pedimos tarjeta.

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Escribí tus platos y mirá cómo queda. El código QR te lo llevás sin registrarte.

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Guardarla la deja viva: cambiás un precio y cambia en el QR, sin reimprimir.

Empieza con un QR y termina siendo todo el local

  1. El QR que pegás en la mesa

    Se genera solo con tu carta y tu marca. Lo imprimís, lo pegás y ya está: no hay que descargar ninguna app ni pedirle nada al cliente.

  2. La carta se cambia desde el sistema

    Subís el precio de la milanesa y cambia en el QR al instante. El papel pegado en la mesa sigue sirviendo — es el mismo código, apunta a la carta viva.

  3. Y si querés, el cliente pide desde ahí

    Cada mesa tiene su link. El pedido entra al sistema como cualquier otro: no hay que volver a cargarlo a mano.

  4. El pedido sale como comanda a la cocina

    La misma comanda que usa el mozo. Sin papelitos, sin gritar el pedido y sin que se pierda el que entró mientras había fila.

  5. Se cobra desde la misma pantalla

    La mesa se cierra donde estaba abierta, con el detalle de lo que consumió. La caja lleva el arqueo sola.

  6. Y factura, si lo necesitás

    En Argentina la facturación electrónica de ARCA está incluida en el plan Pro y se emite desde el mismo cobro, con su CAE y su QR fiscal.

Lo que suele preguntarse

¿La carta QR es gratis?
Sí. Está en el plan gratis, que no vence y no pide tarjeta. Los topes del plan gratis son de cantidad (productos, mesas, categorías), no de funciones: el menú QR entra completo.
¿El cliente tiene que bajarse una aplicación?
No. Escanea el código con la cámara del teléfono y se abre la carta en el navegador. No hay que instalar nada ni registrarse.
¿Puedo cambiar los precios sin volver a imprimir el QR?
Sí, y es el punto. El código apunta a tu carta, no a una foto: cambiás el precio en el sistema y ya está cambiado. El QR impreso no se toca nunca.
¿Sirve si tengo más de un local?
Sí. Cada sucursal tiene su propio link y su propia carta, con sus precios. Se administran desde la misma cuenta.
¿Cuánto tarda en estar andando?
Una tarde. Cargás los productos —o mandás una foto de tu carta y la cargamos nosotros—, imprimís el código y ya podés pegarlo en las mesas.
¿El cliente puede pedir desde el QR o sólo mirar?
Las dos cosas, y lo elegís vos. Podés dejarlo como carta para mirar, o habilitar que el pedido entre directo al sistema y salga como comanda a la cocina.

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